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Cómo presentó el P. Alberione
a las Apostolinas Jesús "el Maestro"


Actas del Seminario internacional sobre
"Jesús, el Maestro"
(Ariccia, 14-24 de octubre de 1996)

por Maddalena Verani ap

 

Sumario

Premisa

1. Jesús "el Maestro"

2. Jesús "el Maestro", Camino Verdad y Vida

3. Jesús Camino, Verdad y Vida, "el Maestro eucarístico

4. Jesús Camino, Verdad y Vida, "el Maestro apostólico

5. María, Madre, Maestra y Reina de los Apóstoles

6. Reflexiones y recuerdos personales

7. El ocaso del P. Alberione

Concluyendo

Premisa

Antes de introducir esta comunicación, concerniente a nosotras las Apostolinas, quisiera dar gracias a Dios por dos motivos: 1) Por haber él derramado en un derroche de liberalidad"las abundantes riquezas de su gracia, su bondad... en Cristo Jesús" (AD 4) sobre la Familia Paulina, a través de su siervo, ahora ya "venerable", don Santiago Alberione, nuestro común Padre y Fundador. 2) Por este Seminario sobre "Jesús, el Maestro", del que la Familia Paulina sentía necesidad. Sabemos que es la continuidad del Seminario de 1984, cuyo tema fue "Al centro está Jesucristo Camino, Verdad y Vida". También de éste quiero dar gracias a Dios, pues a raíz de él pudimos redescubrir y profundizar, en la "tridimensionalidad" de las expresiones Camino, Verdad y Vida,(1) la herencia cristocéntrico-trinitaria del P. Alberione, como resulta claramente del libro surgido de dicho Seminario: "L’eredità cristocentrica di don Alberione" [La herencia cristocéntrica del P. Alberione].(2)

Para entrar en el tema de nuestro Seminario, he pensado que lo mejor era dejar hablar al P. Alberione, y así ver cómo "presentó" él vitalmente a Jesús Maestro —o sea cómo lo "hizo presente"— a las Hermanas Apostolinas.

Los textos que siguen se han tomado de las homilías o instrucciones (grabadas en cinta a partir de 1957), con las que quiso formarnos mediante una "catequesis-presencia", ininterrumpida desde los comienzos mismos de nuestra fundación,(3) hasta prácticamente los últimos días que precedieron a su muerte el 26 de noviembre de 1971 (precisamente este año celebramos el 25 aniversario).

En estos fragmentos podrá seguirse, aunque en forma necesariamente sintética, el pensamiento substancial del P. Alberione sobre Jesús "el Maestro", como lo ha delineado el P. Sgarbossa en el "Excursus histórico-carismático".

Por lo que atañe a "nuestras" Fuentes, están aún elaborándose con vistas a una edición "crítica"; por eso las referencias puestas en nota son textos tomados directamente del registrador o de una pequeña antología manuscrita. (regrese al sumario)

1. Jesús "el Maestro"

"Hoy, fiesta de Jesús Maestro, leemos el evangelio de san Mateo 23,1-10. [...] Los maestros, esos que nosotros llamamos así, más bien son enseñantes. Jesús es el Maestro único: ¿por qué? Porque es toda la Sabiduría, es la única Verdad. Y esto ningún otro puede serlo. Además, el Maestro Jesús, el único Maestro, no obraba como los escribas y fariseos. Ellos "no hacían lo que enseñaban". La enseñanza mejor es la de los hechos, la de las obras, la de las virtudes. Solo Jesús nos ha dado ejemplo de una vida santísima, perfecto como el Padre celestial: "Quien me ve a mí, ve al Padre, ve a Dios"; él reflejaba toda la imagen de Dios. Solo él es Maestro de santidad, y empezó haciendo, durante treinta años hizo, y solamente enseñó en los tres últimos, porque es más importante hacer que hablar. Luego, Jesús tiene otra característica, que le constituye en Maestro único. Nosotros podemos aconsejar a las almas el camino de la santidad, pero ¿podemos darles la gracia? No, eso sólo Jesús. Porque sí, rezamos, pedimos, pero justo la gracia, la fuerza para vivir lo que hemos aconsejado viene de Jesús. ¿Qué otro de los maestros puede dar la gracia? Ninguno... La gracia de Jesús es la que ha hecho sentir la vocación, la que ha llevado a corresponder".(4) (regrese al sumario)

2. Jesús "el Maestro", Camino, Verdad y Vida

"... [Jesús] ha podido definirse: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida". La Verdad que enseña, el Camino que Jesús ha trazado con su ejemplo para que viviéramos como él vivió, y la Vida porque comunica la gracia y además da las ayudas necesarias... Por tanto, el Maestro en el sentido completo.

Debe formarse Jesucristo en nosotros: "donec formetur".[...] Aquí en la tierra estamos siempre en formación, hasta que hayamos alcanzado la mayoría de edad, es decir la entrada en el cielo.

Adoremos, pues, a Jesús Maestro en este tiempo. Hemos de conocerlo mejor, amarlo mejor, imitarlo mejor y sobre todo rezarle mejor.

No basta conocerlo, es necesario creer en él. Seguirle e imitarlo cada vez más. Y luego tomar mayor parte en su Vida: si se hacen mejor las Comuniones, si se hacen mejor las Visitas, si se participa mejor en la Misa, si se conserva una habitual unión con Dios, entonces vivimos en Jesucristo. Vivimos de Jesucristo: "Vive en mí Cristo". Porque es él quien piensa en mí, es él quien quiere en mí, es él quien en mí —en mi corazón— ama, ama a Dios y a las almas. Así nos preparamos bien a celebrar la Fiesta de Jesús Maestro".(5) (regrese al sumario)

3. Jesús Camino, Verdad y Vida,
"el Maestro" eucarístico

"Fiesta excepcional la de hoy, pues se celebra la presencia de Jesús en medio de nosotros: "Yo estaré con vosotros hasta el fin de los siglos". No es sólo el hecho que [Jesús] asiste a la Iglesia, haciéndola infalible, viviendo en ella y dándole el santificar las almas...; ¡lo más importante es su presencia real: él en cuerpo, sangre, alma y divinidad! Tal como estaba en el pesebre, como trabajaba en Nazaret con san José, como predicaba, trataba a los padres, buscaba vocaciones, elegía a los apóstoles, resucitaba a los muertos; como luego sufrió la coronación de espinas, la flagelación, en el camino del Calvario y en la cruz. Vivo y verdadero y glorioso al mismo tiempo, pues sus heridas, sus llagas ahora tienen gloria; está como venció, con sus sufrimientos, el infierno, glorificando a Dios y conquistando la gracia para la salvación de las almas.

¡Oh!, detengámonos en un punto solo: el indicado ahí, en el Libro de las oraciones: hacer la Comunión y ordenar nuestra piedad de acuerdo con la devoción a Jesús Maestro Camino, Verdad y Vida. Él viene a nosotros, ¿y qué alimenta? "Quien come mi carne, tendrá vida", ¿pero qué vida? La vida sobrenatural. Él viene a nosotros como Verdad, y entonces nutre nuestra mente. Luego viene como gracia, como Vida. Y entonces que santifique nuestro corazón, nutra nuestro corazón. Y Jesús viene a reforzar nuestra voluntad..., que ésta, pues, se establezca en la suya, en la voluntad de Dios".(6) (regrese al sumario)

4. Jesús Camino, Verdad y Vida,
"el Maestro" apostólico

"Nosotros invocamos a Jesús Maestro y... al invocarlo tenemos esta intención: vivir su vida. Por eso decimos: Camino, Verdad y Vida, o sea todo nuestro ser. "Yo soy el Camino": ¡que nos enseñe la andadura que él siguió! Segundo, "Yo soy la Verdad": ¡que nos enseñe las cosas que deben decirse sobre la vocación, una verdad persuasiva. Y tercero, "la Vida": ¡que Jesús nos acompañe con su gracia y nosotros tengamos tanta en el corazón que atraigamos las almas a Dios!

Hay innumerables métodos y enseñanzas que atañen al cultivo y la búsqueda de las vocaciones. Pero en primer lugar hemos de mirar a Jesús, cómo hizo él; a la Reina de los Apóstoles, es decir Reina de los llamados al apostolado, a todos los apostolados; y a san Pablo, quien imitó a Jesús tan perfectamente y santamente que puede decirse que ha sido de veras el discípulo modelo".(7)

En estos días hemos meditado cómo imitar a Jesús, considerándolo especialmente en el modo como él nos enseñó a buscar vocaciones, a formar vocaciones, a rezar por las vocaciones, a confirmar las vocaciones y llevarlas a la actividad".(8)

"Aprendamos de Jesucristo, él es Maestro en todo, también en campo vocacional, trabajo que puso en primer lugar. Durante su ministerio público, Jesús predicó a las multitudes el Evangelio y realizó la Redención. Pero la parte mejor de su tiempo la ocupó en su seminario con sus doce seminaristas. Los había elegido para que estuvieran con él, para que fuesen testigos de todo cuanto hacía y le escuchasen para luego repetir el mensaje de salvación".(9) (regrese al sumario)

5. María, Madre, Maestra y Reina de los Apóstoles

Reproduzco brevemente tres textos marianos, que indican —en sintonía con el tema "Jesús, el Maestro"— la via Matris [camino de la Madre], tan dentro del corazón del P. Alberione, y que son significativos para nuestro Instituto, dedicado precisamente a María Reina de los Apóstoles.

"María se hizo Madre de todos cuando llegó a ser Madre de Jesús, porque éste es nuestra Cabeza, la cabeza del Cuerpo Místico, y nosotros somos miembros suyos. María, Madre de la Cabeza, es Madre de los miembros; por eso se la llama Mater Ecclesiæ, Madre de la Iglesia".

"Honrar a María como Reina de los Apóstoles, ¿por qué? Porque el Instituto debe ocuparse de las vocaciones. ¿A quién, pues, hemos de encomendar esta vocación y a quién confiar este apostolado? A la Reina de los Apóstoles. Porque así como ella fue —según dice León XIII—(10) Maestra y Reina de los Apóstoles de los primeros tiempos, así es también Maestra y Reina de todas las almas apostólicas, de todos los apostolados. María os concede dos gracias: primera, la santidad del apostolado; segunda, la práctica del apostolado vocacional".(11)

"María es como la Madre de las vocaciones, es quien les ayuda a formarse. El apostolado vocacional, después del de Jesús, puede decirse que comenzó con María. Hemos de recordar cómo ella ayudó a las vocaciones de las que Jesús la constituyó Madre, y cómo lo que los apóstoles no habían logrado aprender en tres años, lo aprendieron cuando bajó el Espíritu Santo, invocado constantemente por María y por ellos mismos".(12)

"¡Oh!, a María la llamamos Reina de los Apóstoles porque ella realizó el apostolado completo. No habrá nunca un apóstol que realice el apostolado tan completo, tan sublime, tan total como María. Porque apostolado quiere decir "dar a Jesús", y María lo dio de manera admirable. Es decir, lo dio como Hijo, lo dio como Maestro de la humanidad, como Redentor de la humanidad, como Hostia de la humanidad, como Sacerdote de la humanidad, como Mediador entre el cielo y la tierra".(13) (regrese al sumario)

Sigue: Reflexiones y recuerdos personales

 

 Jesús Maestro ayer, hoy y siempre   Excursus histórico-carismático

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