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P. Santiago Alberione nació
el 4 de abril de 1884 en San Lorenzo di Fossano, provincia de Cúneo (Italia),
de una familia labradora. Recibida la Ordenación sacerdotal en 1907, se dedicó
con fervor al ministerio pastoral y a la formación de los alumnos del Seminario
menor y de los clérigos del Seminario mayor de Alba, luego se lanzó a la
evangelización del mundo mediante el apostolado de los medios de la
comunicación social. Buscando la llegada de Cristo Maestro Camino y Verdad y
Vida al corazón de los hombres, a la sociedad y al mundo, desarrolló una
intensa actividad sacerdotal y fundó "la admirable Familia Paulina",
compuesta de 5 Congregaciones religiosas: Sociedad de San Pablo
(1914), Hijas de San Pablo (1915), Pías Discípulas del Divino Maestro (1924),
Hermanas de Jesús Buen Pastor (1938), Hermanas de María Reina de los
Apóstoles (1959); 4 Institutos seculares: Virgen de la
Anunciación y San Gabriel Arcángel, en 1958, y Jesús Sacerdote y Santa
Familia, en 1959; 1 Asociación de Cooperadores
laicos con promesa, en 1917. Dio también vida a otras Pías
uniones y Asociaciones.
El Venerable P. Santiago Alberione permaneció
aquí en la tierra 87 años. Realizada la obra que el Padre Celeste le había
encomendado, el 26 de noviembre de 1971 a las 18,25 dejó este mundo para ir a
su sitio en la Casa del Padre.
Las últimas horas del P. Alberione se vieron
confortadas por la visita y la bendición del Papa Pablo VI, que no escondió
nunca su admiración y veneración por el P. Alberione.
El Sumo Pontífice Juan Pablo
II, el 25 de
junio de 1996, declaró que el Siervo de Dios había ejercitado en grado heroico
las virtudes teologales, cardinales y afines.
Con vistas a la
Beatificación, la Postulación
de la Causa sometió al juicio de la Congregación para las Causas de los Santos
la presunta curación milagrosa de la anunciatina
María Librada González
Rodríguez, nacida en Guadalajara (Jalisco, México), el 7 de setiembre de 1931,
la cual el 4 de abril de 1989, a causa de una caída, sufrió un trauma al pie
derecho que hubo que enyesar viéndose obligada a la inmovilidad. El 29 de abril
fue internada de urgencia en un hospital de Guadalajara (Jalisco) por
insuficiencia respiratoria a causa de una tromboembolia pulmonar, permaneciendo
allí doce días. Al día siguiente de salir del hospital, fue internada
nuevamente por fibrilación auricular asociada a una grave disnea a la que
siguió, el 19 de mayo, un accidente vascular cerebral por embolia que le causó
hemiplejia facial y corporal con afasia. El día 20 de mayo de 1989, víctima de
una nueva crisis respiratoria mucho más grave que las precedentes durante media
hora, asociada a un fuerte dolor de hombros, María Librada González Rodríguez
sintió morirse e invocó la ayuda divina por intercesión del Venerable
sacerdote P. Santiago Alberione. Al instante recuperó la capacidad de respirar
normalmente sin necesidad de oxígeno. El 25 del mismo mes pudo dejar la terapia
intensiva.
El milagro para la Beatificación del Ven.
Padre S. Alberione
La
curación, considerada inmediatamente milagrosa, en 1994 fue sometida a la Investigación Diocesana abierta en la
Curia de Guadalajara (Jalisco) y reconocida jurídicamente válida por la
Congregación para las Causas de los Santos con Decreto del 10 de noviembre de
1995.
La Consulta Médica en su sesión del 14 de
febrero de 2002 reconoció que la curación fue relativamente rápida, completa,
duradera e inexplicable a la luz de los actuales conocimientos científicos. El
6 de septiembre del mismo año se celebró el Congreso Peculiar de los
Consultores teólogos y el 15 de octubre siguiente tuvo lugar la Sesión
ordinaria de los Cardenales y Obispos, siendo Ponente de la Causa el Excmo.
Mons. Andrea Maria Erba, obispo di Velletri-Segni.
El 20 de diciembre de 2002 el Santo Padre ha
leído el Decreto para la Beatificación del Venerable P. Santiago Alberione,
cuya solemne proclamación e inscripción en el Martirologio romano será
después de la Pascua de 2003 en la Plaza de San Pedro.
p. Gino Valtorta ssp
Postulador general de la Familia
Paulina
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